viernes, 12 de diciembre de 2014

Diego Ventura

Diego Ventura


Hijo de uno de los mejores domadores de los últimos tiempos y veedor destacado de caballos de torear, Diego Ventura (Lisboa, 4 de noviembre de 1982) se traslada con tan solo cuatro meses de edad a la finca de los famosos rejoneadores españoles Ángel y Rafael Peralta, donde permanecerá toda su infancia rodeado del mundo del caballo y el toro. A los cinco años de edad monta su primer caballo y con tan sólo seis años rejonea su primera becerra, montado en ‘Tul caballo de la cuadra de su padre.

Debuta a la temprana edad de nueve años, rejoneando una becerra en la Puebla del Río y compartiendo cartel con Morante de la Puebla y Álvaro Guisasola. Se inicia aquí su fase de aprendizaje que continúa hasta 1998, cuando comienza su primera temporada como profesional, toreando en 28 festejos con un resultado de 65 orejas y 11 rabos.
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El 13 de septiembre de 1998 toma la alternativa en Utiel (Valencia) de manos de su padre y mentor Joao Ventura, siendo testigos Francisco Benito y Sergio Galán. Diego Ventura ve cumplido su sueño de torear en Sevilla el 7 de Mayo del 2000, compartiendo cartel con los rejoneadores Luis Valdenebro, Javier Buendía, Luis Domecq, Antonio Domecq y Pablo Hermoso de Mendoza. Corta una oreja de mucho peso. A partir de ese momento, muchos lo ven como un torero de proyección que podía aportar aires nuevos al rejoneo. Y así ha sido. Sevilla y Madrid han sido plazas claves en su carrera. Triunfos logrados en estos cosos le colocan en lo más alto del toreo a caballo. En 2003 logra su primera Puerta del Príncipe en la Maestranza sevillana, triunfo que se repetiría en 2004, 2006, 2007, 2008, dos veces en 2009, una más en 2013 y por último en 2014, sumando un total de 9 salidas por la soñada puerta, logro nunca antes alcanzado.
Lo mismo ocurre con sus triunfos en Madrid. Diego Ventura es el rejoneador que más veces ha salido por la Puerta Grande de Las Ventas. La primera vez fue en 2005 y lo hizo por partida doble en 2007, 2008, 2010, y 2011, logrando dos salidas más en 2012 y 2013. Son 11 Puertas Grandes en total antes de alcanzar los 30 años. Diego Ventura sitúa en la temporada de 2007 el punto de inflexión de su carrera. Desde ese año, en el que logra abrir la Puerta del Príncipe y dos veces la Puerta Grande de Madrid, se sitúa en la cima del rejoneo. Pero es en 2008, con siete orejas en tres tardes en Sevilla y dos salidas a hombros en Las Ventas, cuando pone a todo el mundo de acuerdo. Desde entonces una impresionante regularidad en el triunfo avalan esta condición de máxima figura del toreo a caballo.
Ventura es constante en el triunfo, saldando con éxito casi un 90 por ciento de sus actuaciones, incluyendo plazas de todos los niveles. Como demostración de este dominio, Ventura ha realizado gestas como las de matar seis toros en solitario. Lo ha hecho ya, y con gran éxito, en plazas como Ronda, Huelva y Sevilla. En esta última protagonizó una actuación para el recuerdo de los aficionados al toreo a caballo la tarde del 14 de abril de 2013. También se ha convertido en ídolo de la afición mexicana al haber desplazado su cuadra a este país en dos ocasiones para completar dos temporadas en tierras aztecas, logrando triunfar en los cosos más importantes, incluida la Monumental en México DF.
Datos personales:
 Lugar y fecha de nacimiento: Lisboa (Portugal), 4 de noviembre de 1982. • Debut como rejoneador:Churriana (Málaga), el 21 de febrero de 1998. Cartel: Jesulín de Ubrique, Finito de Córdoba, Ricardo Ortiz y Víctor Janeiro. Ganadería: Manuel Morilla. • Alternativa: Utiel (Valencia), el 13 de septiembre de 1998. Padrino: Joao Ventura. Testigo: Francisco Benito. Ganadería: El Campillo. Cartel: Lo completaba Sergio Galán.



Pablo Hermoso de Mendoza



Pablo Hermoso de Mendoza

l lunes 11 de abril de 1966, en la población de Estella, provincia de Navarra, España; nace el último hijo del matrimonio formado por los señores Pablo Hermoso de Mendoza Galdeano y Natividad Cantón Baños. El varón es bautizado con el nombre de Pablo, como su padre, con quien al paso del tiempo compartirá también el profundo gusto por el mundo de los caballos.
La infancia de Pablo Hermoso de Mendoza transcurre en su ciudad natal, donde combina sus estudios en el colegio de "El Puy", con su ya cada vez más creciente afición por la equitación. Quienes le recuerdan de aquella época cuentan sobre un chiquillo alegre y travieso que al terminar sus clases de inmediato se dirigía a casa para realizar su mayor gusto: montar un caballo pony.
A los cuatro años de edad Pablo ya participaba como alguacilillo en la plaza de la ciudad que lo vio nacer, y con solo ocho años obtuvo el título de campeón infantil de hípica del norte, ganando con ello el derecho para participar en los Campeonatos de España en su categoría.



En su adolescencia se traslada a la ciudad riojana de Logroño, y es ahí donde se presenta la circunstancia que cambiará en definitiva el sentido de su vida. Corría el año de 1981, cuando cierta tarde le tocó presenciar la retransmisión en televisión de una corrida de rejones cuyo cartel estaba integrado por Manuel Vidrié, Alvaro Domecq hijo y Joao Moura. A Pablo le impactó profundamente todo lo que los jinetes hicieron en el ruedo, pero especialmente la expresión que proyectaban los caballos al enfrentar al toro; a tal grado que terminado el festejo quedó fija en su mente una sola idea: ser torero a caballo.
Tiempo después Pablo conoce a Miren Tardienta Araiz, quien comparte con él no solo haber nacido en la misma ciudad, si no también el gusto por los caballos, demostrando ser una excelente amazona. Esta amistad evolucionó hasta transformarse en un amor pleno, mismo que fue bendecido en la iglesia del Monasterio navarro de Irache, el 4 de diciembre de 1994.
Miren ha representado desde entonces un apoyo incondicional de gran valía para Pablo. Mujer sencilla e inteligente que ha sabido amalgamar las tareas del hogar con el impulso a la profesión de su marido. Como feliz corolario de esta unión, el 13 de agosto de 1999, nacieron los mellizos Paula y Guillermo, quienes a partir de esa fecha otorgaron un sello de algería especial a la familia Hermoso de Mendoza Tardienta, la cual posteriormente se incremento con la llegada, de su tercer hija, Alba, quien coincidentemente también nació en un mes de agosto, el día 4, pero ahora de 2004.
La familia Hermoso de Mendoza Tardienta vive en una preciosa finca ubicada en el paraje estellés de Noveleta, a las afueras de la románica ciudad y muy cerca de la Autovía que conecta a Logroño con Pamplona. Su intención es seguir viviendo cerca de sus raices y llevar una convivencia como una familia normal, acompasando la profesión del jefe de casa con todos los quehaceres y responsabilidades que demanda el estilo de vida de la sociedad actual a la que pertenecen.


El Rejoneo



En la Tauromaquia de Pepe Hillo toda la segunda parte se dedica, a la suerte de picar y en tratados posteriores y 1os reglamentos taurinos se considera esta parte como fundamental de la lidia, al afrontar UNA TAUROMAQUIA DEL SIGLO XXI es necesario intentar analizar y explicar todo lo posible el arte del rejoneo.
Ahora se ha llegado a tal grado de interés, que ya se organizan con mucha frecuencia corridas de rejones sin mas toreros de a pie, que los auxiliares, por eso es el momento de integrar el rejoneo en todo lo que abarca el espectáculo taurino.
Siempre ha sido importante en la historia del toreo. Durante unos siglos fue fundamental cuando sustituyó al alanceo, durante la época de Felipe IV.
Y fue la base de nuestra Fiesta Nacional basta finales del siglo XVII, donde empieza a ser sustituido por los varilargueros, en esta época el rejoneo sigue estando ahí, pero quedando en desuso ante la importancia del toreo a pie, que se impone al convertirse en un espectáculo mas a gusto del público.
A principio del siglo XX empieza a resurgir tímidamente como parte complementaria y curiosa de las corridas de toros. Van saliendo rejoneadores y se preparan caballos con unas domas espectaculares que atraen cada vez mas al gran público. Además ocurren cosas, accidentes y circunstancias graves que mantienen el respeto por ser un ejercicio de alto riesgo.
Ahora, el rejoneo se ha hecho muy importante.  El público va a ver torear a caballo, no como un complemento. Va a verlo, porque ahora el toreo a caballo se hace muy bien.
Los toros fallan menos o nada y no se caen.
Los caballos siempre pueden con los toros bravos o aunque manséen
A todos se les hacen cosas.
Si se les mata bien, siempre hay trofeos.
Siempre se ven cosas bonitas.
El público se divierte , va a los toros y paga el rejoneo.
Por eso, ¡Ahora ! en el siglo XXI si se habla de toros, hay que hablar en parte del rejoneo.
Lo que pasa es que se trata de un tema tan amplio y complejo que requeriría mucho mas  espacio. Hemos tomado unos gráficos y alguna ideas de nuestro libro EQUITACIÓN ESPAÑOLA Y REJONEO y ahora vamos a tratar de que aclare y sirva de algo al lector, sea profesional o aficionado.
El toreo a caballo es muy difícil y necesita un gran esfuerzo y trabajo diario si se desea conseguir algo.
La base de esta forma de torear es el caballo, que con su fuerza y agilidad puede conseguir esquivar las acometidas del toro, de una forma eficaz y artística.
Aquí  hay que conseguir, que lo que se haga sea de una exactitud rigurosa.  En el GRÁFICO DEL ENCUENTRO se ve de forma analítica la multitud de factores geométricos, que intervienen en cada ejecución.  Estas son, sin embargo, circunstancias previsibles, pero también hay otras fortuitas que no se pueden analizar en un gráfico.
Se trata de animales en movimiento, cuya actitud en cualquier momento puede ser influida por su entorno de manera imprevisible.
Al caballo lo tendrá que dominar el rejoneador de manera casi absoluta, de forma que si comete un fallo, el fallo será de su caballista.
Y esto es tan así, que los caballos de torear tienen que tener una doma que hagan todos sus movimientos, tal como los piensa el rejoneador.
Se consigue.
Tiene la misma dificultad, que el manejo de un malabarista o el sonido de un instrumento musical. Al usar estos ejemplos es , porque si el ejecutante consigue un buen ejercicio o una gran interpretación, nunca es solo, porque conozca bien su oficio, siempre será la consecuencia de un ensayo y entrenamiento duro, continuo y constante.  Los caballos de rejoneo son los instrumentos que delante del toro harán la función del engaño.  Para conseguirlo tienen que estar absolutamente sometidos a las órdenes de su caballista y obedecerlas de forma súbita, inmediata y siempre.  Esto solo se consigue a base de un entrenamiento insistente y continuado, constante.
Es algo como lo que se cuenta en - POR MI CABALLO HURACÁN - ( A forma de rara poesía) -. En esta poesía se pretende explicar un sentimiento , por eso se dice "rara", los sentimientos no tienen explicación, aquí se dice lo duros que son los entrenamientos del caballo de torear y sin embargo como se emplea con una gran voluntad, el tiempo y el esfuerzo necesario para conseguirlo, quizá esto sea la afición y quizá esto es lo que debe "sentir" el que quiere hoy ser rejoneador.